BicycleIzation

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viernes, 2 de septiembre de 2016

El caso de Alexander

 “Sus lágrimas se vieron detenidas de pronto por el terror. Una voz susurró a su lado en el cuarto. Sintió un escalofrío” Ann Radcliffe

Esta Historia está basada en la anécdota de un chico de 14 años, que vivió, a lo que se refiere, los peores días de su vida, presta atención lector, todo lo que se cuente en este documento es completamente real, debo de advertirte que si eres de esas personas muy sensibles al horror absoluto, dejar de leer este párrafo y los siguientes. Sin más retrasos, he aquí la historia de Alexander:

“Hospital psiquiátrico de Caracas, paciente Alexander (Censurado apellido), de 26 años, primera sesión, fecha 3 de agosto de 1996”, el joven Alexander se disponía a contar su trágica historia al Doctor Alejandro Rosemberg, especialista en casos particulares de muchachos con traumas severos.

Alexander: “Para que puede entender mi dolencia, debo de contar mi niñez, con esto, podrá entender perfectamente el augurio del evento que está por venir, por favor escuche bien, porque no es fácil de entender y he para mí, difícil de explicar”

Doctor: “No hay problema Alexander, tomate tu tiempo, por curiosidad, veo que llevas contigo un sobre, ¿Qué contiene dentro?”.

Alexander: “Una vez que le haya contado mi historia, la fotografía que está dentro del sobre, que hasta el día de hoy me atormenta, cobrará significado, doctor simplemente déjeme que le cuento.

Doctor: “Adelante, soy todo oídos”

Antes de proseguir debo de advertirles, que lo que viene no será nada agradable, la persona quien escribió esta historia, basados en los testimonios del joven, insiste, no te gustará para nada ésta anécdota, lo mejor que puedes hacer, es terminar de leer hasta aquí.

Testimonio de Alexander:

Yo nací en Caracas el 6 de Junio de 1970, vengo de ascendencia italiana, he de decir que mi vida era estupenda, no me quejaba, mis padres eran de ese estrato social al que se le llama “Clase media”, vivíamos en una casa bastante cómoda, de dos pisos y tres cuartos. Era hijo único así que unos de los cuartos se disponía para guardar todos los artilugios, muebles, entre otras cosas, que no estaban planeadas para usarse. Era toda una emoción que tuviese un cuarto para mí sólo, mis padres eran muy consentidos conmigo, me otorgaban toda clase de juguetes y comidas que yo adoraba, en fin, todo era perfecto, hasta que cumplí los 14 años.

Ahora doctor, usted se preguntará ¿Qué sucedió?, yo le respondo a esa interrogante; antes de contar lo que ocurrió, debo de hacerle entender que en la escuela, unas de las docentes, que su nombre jamás olvido, es María y porque de no olvidar, muy sencillo doctor, esta maestra era muy cruel conmigo, tanto así que me pegaba si cometía algún error en su materia, no me prestaba atención,  yo siempre le decía a mis padres sobre ella, así que mi mamá, que era mi representante, iba a dirección, a hablar sobre el caso con la directora, aunque esta hacía caso omiso, porque quería hacerle entender a mi madre, que ella era estupenda profesora y persona, alegando que yo estaba delirando y mintiendo. Al final, yo salía perdiendo.

Bueno, en este momento, si va a entender la respuesta a la pregunta; un día como todos, iba a dirigirme a mi escuela, con la intención de acabar de una vez por todas, mi tormento, me dispuse de veneno de ratas, y cuando la grotesca, estuviera distraída, le vertía la sustancia toxica en su café, que tenía sobre el escritorio. Pasaron minutos, hasta que por fin hizo efecto, mientras la mujer se tambaleaba, yo me puse contento, claro no podía reír de placer por que iban a descubrir mi fechoría, así mientras salía del salón de clases, por supuesto, mis compañeros todos asustados y agitados, hicieron lo mismo, yo fui el último en salir, mientras la maestra estaba agonizando en el suelo, ella me miró con una cara de odio profundo tal, que ella sabía perfectamente que yo fui el responsable, dios, doctor, esa mirada no se me quita más nunca de mi mente, pero el encanto que sentí al verla así, compensaban todo un año de maltratos e insultos, algo debía hacer.

Bueno ahora admito que asesinar a mí maestra, fue el peor error que pude cometer en mi vida,…

Hago una pausa en el testimonio del muchacho, para advertirte una vez más, que lo que viene a continuación, será peor, de lo que acabas de leer, por favor te pido, que dejes esto y cierres el documento, si no me haces caso no dormirás hoy.

… le explico, desde ese evento empezaron a ocurrir cosas extrañas en mi casa, sí doctor, sé que hablar de algo paranormal es citarme como demente, pero lo que voy a decirle es completamente real y me sucedió; el primer día después  de la muerte de la maestra, se escuchaban como las puertas de la casa se abrían solas, y no, no era el viento, sabía perfectamente que las abría una persona, al principio pensé que eran mis padres, hasta que la puerta de mi propio cuarto se abrió sola, y LO PEOR, no vi a nadie, me quedé estupefacto, y me arrope hasta arriba como todo buen niño. Esa fue unas de las peores noches que tuve, pero comparado a lo que le voy a contar lo supera con creces.

Los eventos paranormales seguían sin cesar, les explicaba a mis padres, pero lo entendían como si fuese pesadillas o alucinaciones propias, dios, nadie me cree, pero lo peor fue la noche de mi cumpleaños número quince, ese día como mis padres no tenían dinero para hacerme una gran fiesta o al menos una reunión, tuve que acostarme temprano. Jamás se me olvidara ese día, mientras dormía, claro con mucho miedo, empecé a escuchar un susurro que por desgracia, venía de mi cuarto, todavía recuerdo que decía, “Hoy vivirás, solo conmigo”, una y otra y otra y no puedo contar las veces que lo decía, comencé a tener escalofríos y a llorar, hasta que me paré de golpe al escuchar los gritos desgarradores que provenían del cuarto de mis padres, así que rápidamente, me levante de mi cama y corrí hacia la habitación de ellos, lo que vi me dejo marcado para siempre doctor, mis padres, estaban de una manera tal, como si un animal gigante les hubiese arrancado las tripas y las extremidades y hubiese jugado con ellas.

Por supuesto, llegaron horas después, los forenses y la policía para hacerme unas preguntas al respecto, porque ellos mismos no se creían lo que habían visto, al final no tenía nada que explicar a ellos, no sé qué asesino a mis padres, pero estoy cien por ciento seguro, que fue lo que me susurraba en mi cuarto.

Los días pasaban, me tuvieron que llevar al Orfanato porque no tenía a nadie quien me cuidara, solo eran ellos, mis padres. Cada noche escuchaba, exactamente lo mismo, que me decía “Tú y yo, siempre juntos”.  Tantas veces que la oía, que me di cuenta que era una voz femenina, muy particular, pero por el miedo que me acechaba, mi cabeza no podía procesar la información.

HE DE ADVERTIRTE, QUE ESTAS LLEGANDO A LA ETAPA CULMINANTE DE LA HISTORIA, NO ME HAGO RESPONSABLE POR DAÑO ALGUNO, TE LO HE DICHO DOS VECES, YA UNA TERCERA VEZ, VA POR TU CUENTA.

Doctor, preste atención a lo que voy a contar ahora, es lo más importante, decidí en una tarde, dirigirme a la casa de la maestra, claro cómo le tenía un gran odio, sabia donde vivía la desgraciada esa y por supuesto me escapé del Orfanato, para dirigirme allá, yo sabía que era ella, la que me estaba atormentando, así que me dispuse a ingresar a la vivienda, que estaba abandonada, en aquél momento y fui en dirección hacia su cuarto, grata sorpresa lo que me conseguí, María, practicaba rituales satánicos, con fines de venganza y aturdimiento, y lo más impresionante es que conseguí una carta que decía: “Quien sea la persona que me envié a tu reino gran lucifer, será castigado con mi presencia” . Doctor ahí entendí todo, es ella quien me atormenta, así que para demostrarlo, me regresé al Orfanato, tomé una cámara y dispuse de esperar a la noche, cuando esta llego,  empecé a tomar fotografías por todo el cuarto, nada efectivo al principio, pero cuando escuche la voz de ella, aunque esta vez dijo algo diferente, “No te gustará, lo que verás”, el escalofrió que entro en mi cuerpo fue sorprendente, pero armado de valor, repetí mi acto.



Doctor, lo que está en el sobre, es la fotografía de ella, pero no de cuando estaba viva, oh no, todo lo contrario, me dispongo a mostrársela:


Doctor: “¡Santa maría!, es eso lo que vio, Alexander”.

Y como últimas palabras, Alexander le responde:

“Exactamente doctor, como el rostro que le ha estado observando todo el día, que está detrás de usted”

Este fue el último testimonio que escuchó el doctor Rosemberg, su cuerpo fue hallado mutilado en esa misma habitación, Alexander había desaparecido, ahora, presta atención, ¿Qué fue lo último que vio el doctor?, la fotografía verdad, es exactamente lo que acabas de hacer tu, ahora mismo ella debe estar detrás de ti, viendo como lees esto.



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